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En 2000 con la publicación de la Resolución CONAMA 257 , que orienta las empresas a dar un destino ambiental adecuado a las baterías plomo ácido en el final de su vida útil, nos deparamos con la necesidad de crear en el mercado un programa que adoptara la postura de colectar dentro de los patrones ambientales esas baterías. Así, desarrollamos procedimientos para ayudar las empresas a la adecuación en la disposición de ese desecho en atención a la resolución vigente.

El hecho, que inicialmente fue visto como una nueva obligación para las empresas, abrió nuestros horizontes para una oportunidad de reducir nuestra necesidad de importación de esa materia prima secundaria en el país, además de estimular el reciclaje de las baterías, mejorando de esa forma, nuestra eficiencia interna y produciendo nuevos negocios.

Analizando más de cerca el comportamiento de las empresas, descubrimos la práctica de venta de esas baterías sin un criterio específico de preocupación con el medio ambiente. Nuestro reto fue contemplar en el programa la concienciación de las empresas a respecto de los perjuicios que el descarte inadecuado causa al medio ambiente, además de las penalidades a la que estaban sometidas.

Con estas premisas PRAC - Programa de Responsabilidad Ambiental Compartida fue idealizado.

Creemos que el éxito de PRAC, se debe en primer lugar por garantizar la preservación del medio ambiente, por generar divisas ambientales para la empresa, además de funcionar como un proveedor, pues, muchas veces la empresa desconoce los mecanismos para realizar el descarte correcto. Los números obtenidos, desde su implementación en 2001, muestran que estamos caminando hacia la dirección correcta.

Después de su fusión en el descarte de baterías plomo ácido, entendemos que el Programa de Responsabilidad Ambiental Compartida podría ser aplicado en la disposición ambientalmente adecuada de otros deshechos. Entonces, desde enero de 2007, PRAC también se usa ampliamente para ayudar a las empresas a desarrollar nuevas acciones de logística inversa de sus productos al final de la vida , así como la eliminación de sus residuos. Cumpliendo así con todos los requisitos de la Ley 12.305/2010 - PNRS - Política Nacional de Residuos Sólidos .